jueves, 6 de septiembre de 2007

Esperanza

Nacieron las crías
Carne de tu carne
Como tres glorias
Que llegan al alba
Jugueteando el viento
les regalo suspiros
Y el fuego con caricias
les templo el alma
de materia
los transformo la tierra
Y de serenidad;
los baño el agua
y fueron luz entre las sombras
Fueron CIELO, SOL, MONTAÑA
Un enero nacieron tus crías
Y entre sus manitas
la esperanza.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

sencillamente delicioso y tierno....

Anónimo dijo...

Sabrás que NADA, podrá cambiar NUNCA, TODO lo que ellos son.

La búsqueda incesante de un destino o la justificación de la propia vida, terminó en ese Enero donde encontré las razones por las que todo vale la pena.

Vos y yo sabemos cuanto crédito te toca, por una cosa o por otra.

Gracias no alcanza. No se ha inventado aún la palabra por una cuestión de límites.

Por ellos y para vos.