viernes, 31 de agosto de 2007

Destino

Fui perra en celo, entre la jauría
En llamas la esencia, inevitable
En grises la mente, inagotable
Manía rabiosa, pasión liberada
Mil lunas aullando un destino maldito
Hembra reencarnada
Fuego infinito

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lia...que increíble y agradable sorpresa! Te conozco poco y no hace mucho pero nunca pasó por mi cabeza que fueras tan versátil, tan especial...
Una a una leí tus poesías y me gustaron todas, en todas encontré algo particular, que invita a seguir leyendo...
Gracias por estos momentos...
gabriela