Una noche de verano
Con la brújula marcando al norte
Nos encontramos sin buscarnos
Por ese destino caprichoso
Que se entretiene jugando al ¨ gallito ciego¨ con algunas almas
Nos palpamos la esencia en un susurro
Y nos reconocimos en sueños compartidos
Que mil noches de sudor y sed de amor
Solo habían logrado reavivar
Dejando el corazón en llagas
Sin muchos protocolos ni presentaciones
Nos largamos como náufragos al mar
A tientas, torpemente…..
Y queriendo o sin querer, no nos salió bien
Fracasamos en este primer intento
No hubo reproches
Solo ese gustito del que tiene el manjar en la boca
Y no lo puede saborear
Por mi parte quedan abiertas las puertas del cielo
Para quizás en una de estas vidas, volver a intentarlo
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