jueves, 23 de agosto de 2007

Inicio el pecado

Virgen la niña

Blanca la carne

Puro el deseo

Grato el amor


Ardiente el padrillo

Pensamiento errante

Caliente la sangre

Nulo el amor


Ni ella inocente

Ni el pervertido

Se hizo lo debido

No hubo perdón


Ardiente la hembra

Lujurioso amante

Se inicio el pecado

la serpiente rio


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Resulta ser que tengo que inaugurar los comentarios de estos versos no anónimos , y escribo como anònimo , siendo que conozaco a la autora .-
Para quien la conoce es sorprendente que sepa hacer tan transparente el dolor que le provoca de la falta de comprensiòn humana hacia esta mujer que siempre tiene una mirada y una palabra feliz , alegre y comprensiva hacia todo ser humano, y es siempre generosa y misericordiosa hacia cualquier persona que se le acerque .-
Estos primeros versos son tristes y melancòlicos y pero tienen un dejo de esperanza y una voluntad de lograr la perfeccion en ese amor que es tan primitivo que no puede deslumbrarse por ella y se asusta y se aleja .Ella no sabe como retenerlo .Es dificil acercarse a la LUZ intensa , da miedo -

Mis mejores deseos de Superaciòn en lo artístico y en lo humana .
Seguì siendo Luz .
Una anònima admiradora .

Anónimo dijo...

Cachorra, me encanta esa veta de poesía sangrante, de erotismo cortinado y de dolor hecho carne. Tu poesía mejora con el ejercicio y tu soltura. Gracias por tu arte.